Las canilleras de Miguel, una historia de amor, dolor y fe

Mar 03, 2025
Miguel Arias, el homenaje a sus seres queridos en el Nacional de San Luis. Miguel Arias, el homenaje a sus seres queridos en el Nacional de San Luis. Luciano Giusti

Termina el partido en el estadio Juan Gilberto Funes de La Punta (San Luis). El Auténtico de Catamarca derrota a Afuco de Villa María y se erige en tricampeón nacional +60 de la Asociación Argentina Veteranos Fútbol (AAVF). Fue el 6 de octubre de 2024.

Hay abrazos, y festejos. Cerca de una de las áreas Miguel Arias (el 10 de los catamarqueños) se saca las canilleras, las lleva a su pecho con su mano izquierda, cierra los ojos, eleva el puño derecho, bendice y agradece. Hay alegría, pero básicamente consuelo. Miguel encontró en el fútbol la posibilidad de mitigar el dolor. A 8 años de la muerte de su padre Francisco Valentín y a 3 años del fallecimiento de su hija Tiziana. Tenía 19 años y algunas complicaciones tras una operación de apendicitis dejaron ese trago amargo para siempre en la vida de la familia Arias.

Miguel trabaja en su propio taller de calzado y este lunes 3 de marzo charló con Prensa de la AAVF. “Mi hija me acompaña siempre desde hace 3 años que falleció, las tres veces salimos campeones”, expresa con su voz al teléfono que da cuenta de su dolor, pero también de la resignación. Seguir adelante para honrarla, y por su familia.

 

LAS CANILLERAS A TODOS LADOS

 

“Yo nunca jugué fútbol oficial, empecé en la Liga de Veteranos, pero cuando pasó lo de Tiziana estaba con pocas fuerzas, no tenía ganas de nada”, relata.

Pero, los amigos del fútbol siempre están. “Mi hija hacía seis meses que había muerto y fui al primer torneo de la AAVF (2022). Fue en Paraná. Un amigo, Miguel Segura (uno de los goleadores del equipo) me fue a buscar y convenció. Y desde allí las canilleras van conmigo a todas partes. En una estoy con mi papá y en la otra con mi hija. Yo antes no tuve la posibilidad de salir y gracias a este torneo fui a Paraná, Misiones y San Luis”.

Luego agrega: “Las dos canilleras me sacan adelante, me alumbran de arriba y acompañan adonde voy”.  

 

HAY EQUIPO, HAY AMIGOS

 

Claramente El Auténtico de Catamarca es un ejemplo deportivo y social. Muchachos mayores de 60 años (Miguel tiene 63, nació en San Fernando del Valle de Catamarca el 21 de agosto de 1961) que juegan al fútbol, pero en los viajes también comparten guitarreada y comidas. Lo mismo durante en el año en su tierra. “Armamos un buen plantel, el objetivo es salir campeones. Esa es nuestra convicción. Y a seis meses ya estamos entrenando para Mar del Plata (Nacional 2025)”.

Para Miguel “poder mover las piernas a esta edad es una bendición. Y seguiremos hasta que digan basta”.

“A esta edad uno tiene que disfrutar. Es una satisfacción dejar mis recuerdos para mis nietos y dos hijas que quedan. No me importa si juego 10 minutos o todo el partido. Yo festejo poder jugar”.  

 

EL MENSAJE: “NO HAY QUE QUEDARSE”

 

Miguel declara: “No hay que quedarse, yo me estaba quedando, pero el equipo de fútbol me dio fuerzas para salir adelante. Yo ahora juego martes, jueves y sábado”.

Las historias de fútbol dan cuenta, siempre, que no se trata solamente de patear una pelota. Hay momentos, situaciones y experiencias de vida que nos hacen recapacitar. Vivir y disfrutar más. Por uno mismo, por los que están con nosotros y por los que acompañan desde alguna estrella.

Texto: Ezequiel Re

Fotos: Luciano Giusti.